martes, 29 de noviembre de 2011

Por sorpresa...

Me encontré en aquella habitación completamente en penumbras, el olor a humedad a vació, me aceleraba,
preguntandome que me había llevado hasta allí. Nada podía inquietarme más, al notar mi cuerpo completamente desnudo y atada de los extremos, en cruz; mis tetas punteaban hacia el techo, mis pezones erectos, duros…se movían...subían y bajaban por mi agitada respiración.  La gruesa cuerda que sujetaban mis tobillos rozaba mi piel a medida que trataba de desprenderme de ellas, cortaban y lesionaban lentamente la frágil capa dérmica. Mis muñecas tenían la misma cuerda basta.
Reconozco ese olor, pensé…esa fragancia tan familiar…si, era el …mi Amo y Señor…esa persona que con solo pasar  sus manos por mi cara, hacia que todos mis temores desaparecieran, comenzaba a entender que estaba haciendo ahí, era la hora de mi entrega.

El entro en la habitación: sin apenas mediar palabra se acerco a mi  despacio, sentía como su mirada se apoderaba de todo mi ser, entrando en mi mente,  imaginarla fija y penetrante me excitaba, hasta el punto de sentir como mi coño comenzaba a liberarse de sus jugos, el seguía en silencio. Empezó el recorrido con suaves y placenteras caricias , desde la punta de mis pies, fue ascendiendo , pasando por mis rodillas, cachas, para finalizar en mi sexo, la yema de su dedo  perfilo mis labios, sentí como introducía la punta del dedo, con movimientos circulares, primero uno y lentamente fue metiendo el segundo, cada vez con más fuerza, más empuje, era la tal la presión que ejercía sobre mí, que mi culo presionaba contra la cama, y unos suspiros de placer salían de mis labios…y con voz entrecortada, le decía:
- Por favor Sr no pare.
-El seguía callado, solo respondía a mis suplicas, metiendo los dedos con más fuerza, con muchas más precisión.
Ascendió nuevamente por mi costado, acercándose al ombligo que rodeo con los dedos empapados de mis flujos, dejando un rastro de humedad, iba marcando un camino que lo conducía a mis pezones, los rodeo con el mismo dedo mojado que había sacado de mi coñito, pellizco con presión, exigiéndoles que se pusieran duros, simplemente con sentir sus dientes clavados en ellos, se pusieron firmes, en guardia, unos movimientos circulares de su lengua me hacían sacudir el cuerpo, tiritaba.
Estaba a la espera de que siguiera subiendo, deseaba que pusiera sus labios sobre los míos, para fundirme con él en un beso, pero no, bajo otra vez hacia mí coño, con un gesto rápido comprobó la humedad  :
-Estas mojada, eh perrita?  Era lo primero que escuchaba salir de sus labios, las primeras palabras. No dije nada, solo asenté con la cabeza que sí.

Ahora notaba su respiración justo encima de mi cara, la calidez de su aliento, y unos dedos mojados perfilaban mi boca. Sospeche que me estaba insinuando que los chupará, quería que probara mi propia esencia y así lo hice, deslice mi lengua por sus dedos, lamiendo y relamiendo, con ansia, deseo.
Sumida en la excitación de ese momento pude escuchar como abría un cajón, seguía sin poder ver nada, solo me dejaba llevar por sus manos, note un cambio, sentí como sacaba los dedos de mi boca y ponía en ella algo más duro, mucho más rígido, por el tacto que percibía mi lengua, tuve la sensación que era un consolador, el seguía callado, pero su gesto me obligaba a chupar y re chupar , ensalivarlo. Paulatinamente lo llevo hacia mi coño, pasándolo por el interior de mis pechos, acomodándolo justo encima de él, estaba muy mojada, notaba la viscosidad del mismo, los flujos resbalaban hasta por mi culo, un impacto seco y aprecie como tenía el consolador dentro de mí, unas embestidas violentas y unos movimientos, me estaba follando con el consolador, pero sus dedos no dejaban de rozar mi clítoris, lo metía y lo sacaba una y otra vez, con movimientos bruscos, seguidos…sin espacio entre ellos, me estaba retorciendo de placer, presionaba mis piernas contra la cama, el meneo ceso, pero por inercia y por gusto mi culo se impulsaba hacia arriba y hacia abajo, deseando que esa follada no se acabará hasta que no me corriera de placer. Pero mi Sr no lo quería así y volvió a dejarme con la miel en los labios y el coño palpitante.
Note un presión fuerte en la cabeza, casi pisándome las orejas, me sentía cautiva, el impacto de su peso encima de mí, flexiono sus rodillas y tomo asiento en mi cara, aplastándome, no tuve ni tiempo de tomar aire.  Me agitaba esa situación pero al mismo tiempo me inquietaba, pensar que podía llegar a asfixiarme creaba morbo, mi cabeza estaba completamente bloqueada, la presión y su cierre de piernas no me permitía hacer ninguna clase de movimiento, alzo un poco el culo solo para dejar caer un hilo se saliva que fue a parar a mi boca, después escupió con más fuerza, aproveche ese momento para tomar aire con todas mis ganas, la humillación que estaba viviendo en ese momento me ponía mucho mas perra, mas cachonda. De nuevo ese mismo golpe, ese peso sobre mi cara. La oscuridad completa me sumió y cuando pude recobrar el control de mi mente, busqué algún rincón para respirar pero no lo había, no me era posible ni abrir la boca, ansiaba sacar la lengua y lamer su culo, llegar a sus huevos, no me alarmaba ahogarme, lo que me producía esa sensación, era unas ganas incontrolables de darle placer, pasando mi lengua una y otra vez por su ano. Un movimiento acertado por su parte me permitió sacar la punta de la lengua y conducirla con suaves movimientos de arriba hacia abajo por sus testículos, chupar hacia dentro y meter un huevo dentro de mi boca, otro movimiento y ya tenía el ano expuesto para que lo degustará, metí la punta de la lengua una y otra vez.
Justo en ese momento una punzada de dolor me subió por el cuerpo, agarro mis pechos uno en cada mano, y los masajeo con furia, apretándolos, estrujándolos como si su intención fuera hacerlos desaparecer, ese dolor se hacía palpable en la habitación  , todo se mezclaba con la angustia  y el placer, la tortura y el consuelo, agitando los jugos que salían de mi coño,  unas ligueras lagrimas manaban de mis ojos, pero seguía sin el espacio suficiente para salir, mi cuerpo se estremeció, convulsione , instintivamente intente salir, levantando mi vientre , pero una cachetada en el lado de mi nalga me inmovilizo de nuevo:
- shhhhhhhhhhhhhh, quieta … me dijo, con voz potente.
Y caí otra vez rendida.

Por fin pude llenar mis pulmones de aire, aprecie como su peso ya dejaba de aprisionarme, se sentó un poco más abajo , casi a la altura de la barbilla, mientras me acariciaba la cara con gesto de protección y susurrándome:
- Respira, respira…su voz era más dulce.

Alzo mi cabeza y me incorporo una almohada , agarro su polla y las paso por el filo de mi boca, dejando en ella  las primera gotas que brotaban de su interior, unos golpes precisos y rápidos en mi labio inferior  me advertían de su intención, ese gesto lo hizo una y otra vez, me azotaba con la polla para previamente quitarla , me gustaba su sabor, me deleitaba, me lamia y relamía los labios, ansiosa, salvajemente cachonda, quería más mucho más. Inicio un movimiento pélvico, sujeto mi cabeza con mucha fuerza, por el pelo de la nuca y de un golpe me metió toda la polla en la boca alcanzando mi garganta, una queja salió de mi interior y una bocanada de saliva fue su acompañante, yo no movía la cabeza, él era el que se encargaba del meneo, saboreaba y agitaba mi lengua circularmente, sus embestidas cada vez eran más intensas, mas seguidas, mas bruscas. Paso un buen rato con ese movimiento, esa follada de boca era bestial , de pronto aprieto la mano que sujetaba mi cabeza, el tirón de pelo fue mucho más violento, un empujón guio mi cabeza hacia su polla , desplazo la cadera  hacia delante con todas sus ganas , sabía que la corrida estaba cerca, muy cerca, y fue así, un liquido viscoso resbalaba por mí garganta, el poco semen que podía caer por la comisura de mis labios, el mismo se encargo de volver a introducírmelo en la boca con la punta de su polla.
Solo dijo una palabra.
-Traga..


6 comentarios:

pefipresa dijo...

Uffff vaya relato,, excitante y morboso,,,,pero sigues sin encontrar los colores adecuados para leerlo en la pantalla jajajaja un beso

Trevis Azuis dijo...

Buen relato Nereida Nell....

Clip dijo...

Un relato tremendo, empieza levemente y vas anunciando en cada frase la magnitud de la siguiente, deliciosamente perfecto.

Un beso !! te sigo leyendo, pero quería comentarte antes.

Amaltea Náyade dijo...

Buenas Ferran, no es el color de la letra, es el fondo…y la verdad que si vas subiendo y bajando conforme lo vas leyendo te será más fácil, tal vez cuesta un poquito pero con empeño todo se consigue… ;)

besos y gracias por venir.

Amaltea Náyade dijo...

Me alegro que te guste Trevis…
Y por favor, para el blog soy Amaltea… ;)
Besos.

Amaltea Náyade dijo...

Deliciosamente correcto tu comentario Clip, anunciando siempre el siguiente placer, así me gusta a mí…

besos Dulces, me alegro de verte por mi casa…